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El Perdón: Sana, Reconcilia y es la base de la Salvación

Lecturas y Reflexión Martes 22 de Junio de 2021
"Cuando somos conscientes de nuestros errores, en ese momento el Espíritu Santo está actuando, pero debemos entender que esta conciencia nos debe llevar a un cambio y no quedarnos quietos, sino a movernos a pedir perdón ya mejorar nuestras relaciones con los demás". MGS 

      HOLA, REALIZA LA ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO, ANTES DE LAS LECTURAS DEL DÍA Y LA REFLEXIÓN

ORACIÓN AL ESPIRITU SANTO

Ven Espíritu divino

manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma,
divina luz y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre,
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y tu gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno. Amén.

PRIMERA LECTURA DE LA MISA

Lectura del libro del Génesis (13,2.5-18):

Abrán era muy rico en ganado, plata y oro. También Lot, que acompañaba a Abrán, poseía ovejas, vacas y tiendas; de modo que ya no podían vivir juntos en el país, porque sus posesiones eran inmensas y ya no cabían juntos. Por ello surgieron disputas entre los pastores de Abrán y los de Lot. En aquel tiempo cananeos y fereceos ocupaban el país.
Abrán dijo a Lot: «No haya disputas entre nosotros dos, ni entre nuestros pastores, pues somos hermanos. Tienes delante todo el país, sepárate de mí; si vas a la izquierda, yo iré a la derecha; si vas a la derecha, yo iré a la izquierda.»
Lot echó una mirada y vio que toda la vega del Jordán, hasta la entrada de Zear, era de regadío (esto era antes de que el Señor destruyera a Sodoma y Gomorra); parecía un jardín del Señor, o como Egipto. Lot se escogió la vega del Jordán y marchó hacia levante; y así se separaron los dos hermanos. Abrán habitó en Canaán; Lot en las ciudades de la vega, plantando las tiendas hasta Sodoma. Los habitantes de Sodoma eran malvados y pecaban gravemente contra el Señor.
El Señor habló a Abrán, después que Lot se había separado de él: «Desde tu puesto, dirige la mirada hacia el norte, mediodía, levante y poniente. Toda la tierra que abarques te la daré a ti y a tus descendientes para siempre. Haré a tus descendientes como el polvo; el que pueda contar el polvo podrá contar a tus descendientes. Anda, pasea el país a lo largo y a lo ancho, pues te lo voy a dar.»
Abrán alzó la tienda y fue a establecerse junto a la encina de Mambré, en Hebrón, donde construyó un altar en honor del Señor.

V/. «Palabra de Dios». R/. «Te alabamos Señor».  

 SALMO RESPONSORIAL

Sal 14,2-3a.3bc-4ab.5

R/. Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?

El que procede honradamente
y practica la justicia,
el que tiene intenciones leales
y no calumnia con su lengua. R/.

El que no hace mal a su prójimo
ni difama al vecino,
el que considera despreciable al impío
y honra a los que temen al Señor. R/.

El que no presta dinero a usura
ni acepta soborno contra el inocente.
El que así obra nunca fallará. R/.

 

                                                                    EVANGELIO DE LA MISA
Lectura del santo evangelio según san Mateo (7,6.12-14):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No deis lo santo a los perros, ni les echéis vuestras perlas a los cerdos; las pisotearán y luego se volverán para destrozaros. Tratad a los demás como queréis que ellos os traten; en esto consiste la Ley y los profetas. Entrad por la puerta estrecha. Ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos entran por ellos. ¡Qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que lleva a la vida! Y pocos dan con ellos.»

V/. «Palabra del Señor». R/. «Gloria a TI Señor Jesús».  

                                                                            REFLEXIÓN DEL DÍA 

Por Laico Mauricio García Simbasica

LA ÚNICA PUERTA PARA LA SALVACIÓN; ES JESUCRISTO

“Todos los caminos conducen a Roma” pero solo uno conduce a la salvación del hombre, y es, ese camino que muchas veces nosotros rechazamos o lo hacemos a un lado, por ser un camino donde no puedo vivir según mis criterios, criterios que mucha veces nos llevan hasta retar a Dios y pensar que a Dios le derrotamos y lo podemos hacer a un lado donde la puerta de  salida es muy amplia y el mundo a nuestros pies se pone, donde, supuestamente podemos tomar rienda suelta en nuestras acciones sin importar pasar por encima de los demás y hacer con ellos lo que queramos, porque tenemos poder económico y esto nos hace pensar que todo el mundo se nos debe arrodillar y que ni el mismo Dios se puede meter con nosotros, pues vemos esa puerta amplia la cual nos presenta un mundo a nuestros pies, mundo que solo busca hacernos someter a un sueño inútil, sueño que nos lleva a la perdición y que solo nos dará desgracias en el recorrido o al final, de este pasar por el mundo o en la misma eternidad, donde será verdaderamente el lugar donde debemos pagar la cuenta de cobro. Y allí no nos preguntarán, cuánto dinero tuvimos, cuanto trabajamos duro para conseguirlo, cuantos viajes y regalos dimos, cuantas misas pagamos, novenas o rosarios, cuanto diezmo dimos y otras cosas materiales que no tienen sentido. Sino que allí nos preguntarán cuanto amor dimos, cuanto nos amamos y no siendo egocéntricos, a cuantos perdonamos de corazón, por cuantos oramos, aunque daño nos hayan hecho, cuanto amamos a Dios por encima de las cosas, animales o seres humanos, sin haberlos despreciado, en fin cuando llegue la hora de encontrarnos con el Señor seguro que nos tocará estar un buen rato en el purgatorio, para terminar de ser purificados, pues definitivamente en nuestro pasar por este mundo casi ninguno podemos terminar nuestra verdadera purificación y ser verdaderos siervos del Señor. Por lo tanto, en el día de hoy, debemos de detenernos un momento, a pensar si buscamos entrar por la puerta angosta, la cual trae unas implicaciones muy fuertes pues no es fácil entender que entrar por dicha puerta nos llevará a amar por siempre y dar lo mejor que tenemos por el otro y eso mejor lo hemos recibido de nuestro Dios salvador, sanador y liberador desde antiguo. Y fue ratificado por Nuestro Señor Jesucristo quien vino a mostrar realmente como es el amor  de Dios y como nos debemos adentrar en ese amor verdadero, donde el poder humano no cuenta, sino el amor, que es el que nos da esa libertad, de entregar nuestras vidas al otro, donde el verdadero camino nos llevará a encontrarnos con ese Cristo resucitado, ese que no utilizo su poder para humillar, sino para levantar a todos los caídos; “aquellos caídos que son los humillados por los poderosos o aquellos poderosos que dejaron de ser poderosos y son ahora caídos”, caídos que el Señor en su infinito amor ha querido rescatar de las penumbras de su corazón, de aquello que en algún momento los alejo del amor de Dios, ese Dios que no olvida y que no deja que nadie se pierda aunque haya tomado el camino ancho como la opción de vida en su ser. Pero el Señor en su infinito amor nos desea rescatar a todos y darnos la fuerza para ingresar por esa puerta estrecha. Esa puerta que nos llevará a unas transformaciones impresionantes, transformaciones que aunque al principio son bastante difíciles de aceptar, por el camino se ira entendiendo que tan necesarias son para aceptar al Señor y entrar en sintonía con su infinito amor. Amor que más adelante dará sus frutos para él y nos llevará a su presencia de amor y nos hará ver que es mejor entrar por la puerta estrecha, donde rige; EL PERDÓN, EL AMOR DESINTERESADO Y LA ENTREGA AL SERVICIO DEL OTRO.  Por eso el Señor nos va cuidando y dándonos un sentir diferente, y haciéndonos ver que los momentos difíciles, que producen los cambios que él nos propone y que al principio parecieren imposibles de realizar. Luego darán el fruto, necesario para su amor y nuestra tranquilidad, gracias a esa entrega de amor, que hicimos sin ningún interés.

Por lo tanto la invitación para el día de hoy es que procuremos abrir el oído para escuchar la voz del Señor y así poder realizar los cambios necesarios para agradar a Dios y claro para que estos cambios hagan fruto en nuestras vidas y así puedan actuar en los  demás por la gracia de Dios y de su santo espíritu.

OREMOS

Señor sé que me ha costado entrar en tu camino, pero aunque mi vida se complica por culpa de mi falta de entrega, sé que tú me darás la fuerza para ser feliz y encontrar la alegría en el servir y en el entregarme y esforzarme para  encontrar la vida eterna amen.

“LETANIAS DE LA HUMILDAD”

"Dios mío, no soy más que ceniza y polvo"

Jesús, manso y humilde de corazón, haz mi corazón parecido al tuyo.

Del deseo de ser alabado, librame, Señor

del deseo de ser honrado, librame, Señor

del deseo de ser aplaudido, librame, Señor

del deseo de ser preferido, librame, Señor

del deseo de ser consultado, librame, Señor

del deseo de ser aceptado, librame, Señor

del temor a ser humillado, librame, Señor

del temor a ser despreciado, librame, Señor

del temor a ser reprendido, librame, Señor

del temor a ser calumniado, librame, Señor

del temor a ser olvidado, librame, Señor

del temor a ser ridiculizado, librame, Señor

del temor a ser injuriado, librame, Señor

del temor a ser rechazado, librame, Señor

del temor de mi enfermedad y la de los demás,  librame, Señor

del temor de mi muerte y la de los demás,  librame, Señor

Concédeme, Señor, el deseo de que otros sean más amados que yo,

Concédeme, Señor, el deseo de que otros sean más estimados que yo,

Concédeme, Señor, el deseo de que otros crezcan  y yo disminuya,

Concédeme, Señor, el deseo de que otros sean alabados y yo sea despreciado,

Concédeme, Señor, el deseo de que otros sean empleados en cargos importantes,  y que a mí se me juzgue inútil,

Concédeme, Señor, el deseo de que otros sean preferidos, y yo se menospreciado,

Concédeme, Señor, el deseo de que los demás sean más santos que yo, con tal, que yo sea todo lo santo que pueda.

De ser desconocido y pobre, Señor, me alegraré,

De estar desprovisto de perfecciones naturales de cuerpo y de espíritu, Señor, me alegraré,

que no se piense en mí, Señor, me alegraré,

que se me ocupen en los empleos más bajos, Señor, me alegraré,

que ni se dignen usarme, Señor, me alegraré,

que no se me pida mi opinión, Señor, me alegraré,

que se me deje el último lugar, Señor, me alegraré,

que no me hagan cumplidos, Señor, me alegraré,

que me reprueben a tiempo y a destiempo, Señor, me alegraré,

 Bienaventurados los que son perseguidos por causa de la justicia,

porque suyo es el Reino de los Cielos.

 Oración:

Dios mío, no soy más que polvo y ceniza. Reprime los movimientos de orgullo que se elevan en mi alma. Enséñame a despreciarme a mí mismo, Vos que resistís a los soberbios y que dais vuestra gracia a los humildes. Por Jesús, manso y humilde de Corazón. Amén.

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