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El Perdón: Sana, Reconcilia y es la base de la Salvación

Lecturas y Reflexión 26 de Enero de 2022
"Cuando somos conscientes de nuestros errores, en ese momento el Espíritu Santo está actuando, pero debemos entender que esta conciencia nos debe llevar a un cambio y no quedarnos quietos, sino a movernos a pedir perdón ya mejorar nuestras relaciones con los demás". MGS 

      HOLA, REALIZA LA ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO, ANTES DE LAS LECTURAS DEL DÍA Y LA REFLEXIÓN

ORACIÓN AL ESPIRITU SANTO

Ven Espíritu divino

manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma,
divina luz y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre,
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y tu gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno. Amén.

PRIMERA LECTURA DE LA MISA
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo (1,1-8):

Pablo, apóstol de Cristo Jesús por designio de Dios, llamado a anunciar la promesa de vida que hay en Cristo Jesús, a Timoteo, hijo querido; te deseo la gracia, misericordia y paz de Dios Padre y de Cristo Jesús, Señor nuestro. Doy gracias a Dios, a quien sirvo con pura conciencia, como mis antepasados, porque tengo siempre tu nombre en mis labios cuando rezo, de noche y de día. Al acordarme de tus lágrimas, ansío verte, para llenarme de alegría, refrescando la memoria de tu fe sincera, esa fe que tuvieron tu abuela Loide y tu madre Eunice, y que estoy seguro que tienes también tú. Por esta razón te recuerdo que reavives el don de Dios, que recibiste cuando te impuse las manos; porque Dios no nos ha dado un espíritu cobarde, sino un espíritu de energía, amor y buen juicio. No te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor y de mí, su prisionero. Toma parte en los duros trabajos del Evangelio, según la fuerza de Dios.

V/. «Palabra de Dios». R/. «Te alabamos Señor».  

 

 SALMO RESPONSORIAL

Sal 95,1-2a.2b-3.7-8a.10

R/. Contad las maravillas del Señor a todas las naciones

Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre. R/.

Proclamad día tras día su victoria.
Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones. R/.

Familias de los pueblos, aclamad al Señor,
aclamad la gloria y el poder del Señor,
aclamad la gloria del nombre del Señor. R/.

Decid a los pueblos: «El Señor es rey,
él afianzó el orbe, y no se moverá;
él gobierna a los pueblos rectamente.» R/.

 EVANGELIO DE LA MISA

Proclamación del Santo evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Lucas (10,1-9):

Después de esto, designó el Señor a otros 72, y los envió de dos en dos delante de sí, a todas las ciudades y sitios a donde él había de ir.
Y les dijo: «La mies es mucha, y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies.
Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobos.
No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino.
En la casa en que entréis, decid primero: “Paz a esta casa.”
Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se volverá a vosotros.
Permaneced en la misma casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No vayáis de casa en casa.
En la ciudad en que entréis y os reciban, comed lo que os pongan;
curad los enfermos que haya en ella, y decidles: “El Reino de Dios está cerca de vosotros.”

V/. «Palabra del Señor». R/. «Gloria a TI Señor Jesús».  

 

                                                                            REFLEXIÓN DEL DÍA 

Por Laico Mauricio García Simbasica

BAUTISMO EN EL AMOR, FORTALEZA EN El MI CAMINO HACIA LA AMPUTACIÓN

Hoy he querido tomar la palabra bautismo, para entender que nosotros los hijos de Dios, que recibimos el bautismo en el amor, debemos entender; que en ese momento, no importando, la edad y la conciencia total de la existencia de Dios, en ese momento; recibimos el Espíritu Santo, y esto me da alegría, pues hoy, que entro en el caminar hacia la amputación, me doy cuenta que mi bautismo toma fuerza cada día más y que el Señor está en estos momentos fuertes junto a mí, y siento que su amor es grande y que la oración de todas las personas cercanas y lejanas, alimentan más ese momento, para aceptar la vida con alegría y no con tristezas. Y claro, dentro de estas oraciones, están la de nuestra Madre del cielo María Santísima, la cual las presenta ante nuestro Señor, para que sea lleno de fortaleza, pues no crean, he sentido miedo, tristeza, rabia, impotencia y he reaccionado violentamente, que no es lo debido de un verdadero cristiano, pero el darme cuenta de estos errores me muestra, que el Señor no me ha abandonado, sino que siempre ha estado a mi lado y que él, por medio del bautismo, que recibí cuando niño, me lleno de esa valentía cristiana y aunque mi fragilidad humana es alta, sé que el Señor está conmigo y todos sus santos y sus ángeles me hacen barra para ser feliz aun en la adversidad y ahí logro entender lo que dice San Pablo a la carta a Timoteo: “Por esta razón te recuerdo que reavives el don de Dios, que recibiste cuando te impuse las manos; porque Dios no nos ha dado un espíritu cobarde, sino un espíritu de energía, amor y buen juicio. No te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor y de mí, su prisionero. Toma parte en los duros trabajos del Evangelio, según la fuerza de Dios”. Y definitivamente me doy cuenta de que, sin este bello sacramento, yo estaría muy mal en mi vida y estaría en una encrucijada. Por eso, hoy que escribo este texto a portas de mi amputación, ruego al Señor para que este momento, sea lleno de amor y esperanza y que la decisión de cortar una parte de mi cuerpo no sea la salida fácil, para evitar el sufrimiento, pues la amputación al fin y al cabo no solo es quitar algo que ya no funciona, sino es buscar una calidad de vida. Pues la amputación no garantiza, que el dolor se vaya, pero sirve como descanso. Y debemos de ser consientes, que los procesos que vienen serán fuertes y que si estamos de la mano del Señor todo será más llevadero, y podremos sobrellevar lo que viene después de esto, con una sonrisa, y con lágrimas en los ojos. Querido hermanos, gracias por sus oraciones y voces de ánimo, las cuales me han dado la fuerza para seguir adelante en el amor, para seguir confiando en el Señor y para entender, que el mejor milagro esta: en amar, perdonar y reconciliarnos, y en seguir luchando por la vida así sea entero o por partes, por eso, si tenemos alguna enfermedad así sea terminal; no dejemos que la tristeza nos hunda y nos lleve a cometer locuras, como la eutanasia o el aborto, solo busquemos llevar con elegancia nuestros sufrimientos, que al final de este camino; serán nuestras credenciales para llegar a la presencia del Padre Eterno.

OREMOS

Gracias Señor por este momento, dame la fuerza para ser un verdadero guerrero, no aparentado que no siento miedo, o angustias, pues en mi fragilidad humana, a veces siento esto y por eso hago la oración que tu hiciste al Padre de los cielos: “Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú quieras”. Y con esto te pido Señor: que me des la fortaleza, para ser bautizado en tu sangre y en tu amor, amén.

“LETANIAS DE LA HUMILDAD”

"Dios mío, no soy más que ceniza y polvo"

Jesús, manso y humilde de corazón, haz mi corazón parecido al tuyo.

Del deseo de ser alabado, líbrame, Señor

del deseo de ser honrado, líbrame, Señor

del deseo de ser aplaudido, líbrame, Señor

del deseo de ser preferido, líbrame, Señor

del deseo de ser consultado, líbrame, Señor

del deseo de ser aceptado, líbrame, Señor

del temor a ser humillado, líbrame, Señor

del temor a ser despreciado, líbrame, Señor

del temor a ser reprendido, líbrame, Señor

del temor a ser calumniado, líbrame, Señor

del temor a ser olvidado, líbrame, Señor

del temor a ser ridiculizado, líbrame, Señor

del temor a ser injuriado, líbrame, Señor

del temor a ser rechazado, líbrame, Señor

del temor de mi enfermedad y la de los demás, líbrame, Señor

del temor de mi muerte y la de los demás, líbrame, Señor

Concédeme, Señor, el deseo de que otros sean más amados que yo,

Concédeme, Señor, el deseo de que otros sean más estimados que yo,

Concédeme, Señor, el deseo de que otros crezcan y yo disminuya,

Concédeme, Señor, el deseo de que otros sean alabados y yo sea despreciado,

Concédeme, Señor, el deseo de que otros sean empleados en cargos importantes, y que a mí se me juzgue inútil,

Concédeme, Señor, el deseo de que otros sean preferidos, y yo sea menospreciado,

Concédeme, Señor, el deseo de que los demás sean más santos que yo, con tal, que yo sea todo lo santo que pueda.

De ser desconocido y pobre, Señor, me alegraré,

De estar desprovisto de perfecciones naturales de cuerpo y de espíritu, Señor, me alegraré,

que no se piense en mí, Señor, me alegraré,

que se me ocupen en los empleos más bajos, Señor, me alegraré,

que ni se dignen usarme, Señor, me alegraré,

que no se me pida mi opinión, Señor, me alegraré,

que se me deje el último lugar, Señor, me alegraré,

que no me hagan cumplidos, Señor, me alegraré,

que me reprueben a tiempo y a destiempo, Señor, me alegraré,

Bienaventurados los que son perseguidos por causa de la justicia,

porque suyo es el Reino de los Cielos.

OREMOS

Dios mío, no soy más que polvo y ceniza. Reprime los movimientos de orgullo que se elevan en mi alma. Enséñame a despreciarme a mí mismo, Vos que resistís a los soberbios y que dais vuestra gracia a los humildes. Por Jesús, manso y humilde de Corazón. Amén.

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