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El Perdón: Sana, Reconcilia y es la base de la Salvación

Lecturas y Reflexión 25 de Septiembre de 2021
"Cuando somos conscientes de nuestros errores, en ese momento el Espíritu Santo está actuando, pero debemos entender que esta conciencia nos debe llevar a un cambio y no quedarnos quietos, sino a movernos a pedir perdón ya mejorar nuestras relaciones con los demás". MGS 

      HOLA, REALIZA LA ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO, ANTES DE LAS LECTURAS DEL DÍA Y LA REFLEXIÓN

ORACIÓN AL ESPIRITU SANTO

Ven Espíritu divino

manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma,
divina luz y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre,
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y tu gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno. Amén.

PRIMERA LECTURA DE LA MISA

Lectura de la profecía de Zacarías (2,5-9.14-15a):

Alcé la vista y vi a un hombre con un cordel de medir. Pregunté: «¿Adónde vas?»
Me contestó: «A medir Jerusalén, para comprobar su anchura y longitud.»
Entonces se adelantó el ángel que hablaba conmigo, y otro ángel le salió al encuentro, diciéndole: «Corre a decirle a aquel muchacho: "Por la multitud de hombres y ganado que habrá, Jerusalén será ciudad abierta; yo la rodearé como muralla de fuego y mi gloria estará en medio de ella –oráculo del Señor–."»
«Alégrate y goza, hija de Sión, que yo vengo a habitar dentro de ti –oráculo del Señor–. Aquel día se unirán al Señor muchos pueblos, y serán pueblo mío, y habitaré en medio de ti.»

 V/. «Palabra de Dios». R/. «Te alabamos Señor».  

 SALMO RESPONSORIAL


Jr 31,10.11-12ab.13

R/. El Señor nos guardará como un pastor a su rebaño

Escuchad, pueblos, la palabra del Señor,
anunciadla en las islas remotas:
«El que dispersó a Israel lo reunirá,
lo guardará como un pastor a su rebaño.» R/.

«Porque el Señor redimió a Jacob,
lo rescató de una mano más fuerte.»
Vendrán con aclamaciones a la altura de Sión,
afluirán hacia los bienes del Señor. R/.

Entonces se alegrará la doncella en la danza,
gozarán los jóvenes y los viejos;
convertiré su tristeza en gozo,
los alegraré y aliviaré sus penas. R/.

 

 EVANGELIO DE LA MISA

Lectura del santo evangelio según san Lucas (9,43b-45):

En aquel tiempo, entre la admiración general por lo que hacía, Jesús dijo a sus discípulos: «Meteos bien esto en la cabeza: al Hijo del hombre lo van a entregar en manos de los hombres.»
Pero ellos no entendían este lenguaje; les resultaba tan oscuro que no cogían el sentido. Y les daba miedo preguntarle sobre el asunto.

V/. «Palabra del Señor». R/. «Gloria a TI Señor Jesús».  

                                                                            REFLEXIÓN DEL DÍA 

Por Laico Mauricio García Simbasica

EL MIEDO AL SUFRIMIENTO, A LA ENFERMEDAD Y A LA MUERTE, NOS ALEJA DEL SEÑOR

Es imposible, para muchos de nosotros querer aceptar estas tres cosas, pues: ¿a quién le gusta sufrir? ¿A quién le gusta enfermarse? Y ¿Quién no le tiene miedo a la muerte, propia, o, a la de otros? Estas tres cosas son dura y poco la queremos aceptar, pues nuestra sociedad nos ha vendido una idea errónea de estas tres cosas, nos han metido un terrorismo espantoso, pues el hecho de nombrar algo de esto, ya con eso se nos pone la piel de gallina y sale la famosa frase: “DIOS NO LO QUIERA” frase que claro: es una súplica de amor muchas veces, para que no pasemos por momentos difíciles, pero que a su vez es una súplica de miedo, de aceptar nuestra fragilidad, nuestra temporalidad y de entender que no somos eternos, así como dice el filósofo Darío Gómez: “NADIE ES ETERNO EN EL MUNDO”, y esto, es una realidad que se debe aceptar y afrontar, pero esto suena más  a fantasía, que ha realidad, pues desafortunadamente, el ser humano desde tiempos antiguos, siempre ha querido ser eterno y por eso siempre  ha buscado inmortalizarse de una u otra manera, haciendo el bien o el mal, pero siempre lo busca y muchos lo han logrado, pero nunca han terminado en este mundo terreno por siempre, son simplemente recuerdos de sus acciones y nada más. Por eso entender, que la inmortalidad terrenal es imposible de vivirla, es algo complicado, pues al fin y al cabo, nuestro paso temporal tarde que temprano debe de terminar, no importando la edad, el sexo, las creencias o el poder que se tenga, todos, absolutamente todos debemos de finalizar nuestro paso por el mundo y llegar a un estado en la eternidad, que es lo importante de este tema y que se escribe, para que logremos, por lo menos aceptar que somos; seres frágiles y vulnerables y que aunque busquemos diferentes medios para vivir muchos años, todo debe terminar, y llegar a la muerte, y para llegar a este punto,  muchas veces debemos de pasar por manos de la hermana enfermedad, la cual muchas veces es la que nos enseña a entender la realidad de nuestra temporalidad,  a entender que no vinimos a este mundo a quedarnos, sino que vinimos a un paso temporal donde lo esencial no era tener, SALUD, DINERO Y AMOR, sino tener conciencia de que pertenecemos a Dios y a él debemos de volver, por eso entender a CRISTO y su camino es muy duro, pues él nos enseñó que por encima de cualquier cosa esta amar a Dios con todas nuestras fuerzas y con todo nuestro ser, y que si decimos amar a Dios nos debemos de desprender de todo lo humano, y que debemos de aceptar, que para llegar al padre,  debemos de vivir como él vivió, dando gracias por lo bueno y por lo malo, estando siempre dispuesto a dar lo mejor de sí para ayudar al hermano y así poder vivir como un verdadero cristiano, y poder llegar a un encuentro verdadero con el amor de Dios, encuentro que será un triunfo, si hemos logrado desprendernos de todo y hemos logrado caminar livianos por este mundo, aun con las dificultades del diario vivir, dificultades que serán llevaderas y que serán la herramienta de purificación en nuestra  vida temporal, y esto si lo entendemos desde el verdadero cristianismo, esto nos llevará a pasar de la vida temporal a una vida eterna, donde seremos más que ángeles, pero  hago una salvedad para que esto acurra nuestras vidas deben de haber estado en una sintonía plena con la voluntad del Señor, así como lo hicieron, la Virgen María y San José, fieles discípulos del Señor. Por eso la invitación del día de hoy, es que si estamos  pasando por un momento de enfermedad, y nuestro  diagnostico no es el mejor, démosle  gracias a Dios, por este momento, y busquemos la reconciliación, en el amor y busquemos la santa confesión, con un sacerdote del  Señor,  y esto será un alivio para nuestra  alma y nuestro cuerpo, y claro busquemos la reconciliación con aquellos que en algún momento le fallamos o nos  fallaron,  y si el Señor  nos llama a su presencia, podremos decir: “Señor, procure amar aun en el final” y si no nos llama podremos levantarnos y empezar de nuevo con un corazón lleno de amor y de paz.

OREMOS

Señor, cuánto me cuesta aceptar mi temporalidad, mi enfermedad, mi desempleo, mis momentos de abandono, y otras perdidas que he tenido en estos días, pérdidas que no he querido entender, pues estaba apegado al mundo y a las personas que has llamado a tu presencia. Por eso Señor, te pido que me des la fuerza de tu espíritu, para entender que todos somos temporales y que, si alguno partió a tu presencia, debo dar gracias por su tiempo a mi lado y orar por su alma, con mis acciones y cambios. También Señor, quiero entender mi perdida del trabajo, de la salud y por eso te pido me des fuerza para ser mejo cada día y así poder aceptar estos momento y si es necesario desde mi enfermedad, entender, que debo prepararme para mi partida, amén.

“LETANIAS DE LA HUMILDAD”

"Dios mío, no soy más que ceniza y polvo"

Jesús, manso y humilde de corazón, haz mi corazón parecido al tuyo.

Del deseo de ser alabado, líbrame, Señor

del deseo de ser honrado, líbrame, Señor

del deseo de ser aplaudido, líbrame, Señor

del deseo de ser preferido, líbrame, Señor

del deseo de ser consultado, líbrame, Señor

del deseo de ser aceptado, líbrame, Señor

del temor a ser humillado, líbrame, Señor

del temor a ser despreciado, líbrame, Señor

del temor a ser reprendido, líbrame, Señor

del temor a ser calumniado, líbrame, Señor

del temor a ser olvidado, líbrame, Señor

del temor a ser ridiculizado, líbrame, Señor

del temor a ser injuriado, líbrame, Señor

del temor a ser rechazado, líbrame, Señor

del temor de mi enfermedad y la de los demás, líbrame, Señor

del temor de mi muerte y la de los demás, líbrame, Señor

Concédeme, Señor, el deseo de que otros sean más amados que yo,

Concédeme, Señor, el deseo de que otros sean más estimados que yo,

Concédeme, Señor, el deseo de que otros crezcan y yo disminuya,

Concédeme, Señor, el deseo de que otros sean alabados y yo sea despreciado,

Concédeme, Señor, el deseo de que otros sean empleados en cargos importantes, y que a mí se me juzgue inútil,

Concédeme, Señor, el deseo de que otros sean preferidos, y yo sea menospreciado,

Concédeme, Señor, el deseo de que los demás sean más santos que yo, con tal, que yo sea todo lo santo que pueda.

De ser desconocido y pobre, Señor, me alegraré,

De estar desprovisto de perfecciones naturales de cuerpo y de espíritu, Señor, me alegraré,

que no se piense en mí, Señor, me alegraré,

que se me ocupen en los empleos más bajos, Señor, me alegraré,

que ni se dignen usarme, Señor, me alegraré,

que no se me pida mi opinión, Señor, me alegraré,

que se me deje el último lugar, Señor, me alegraré,

que no me hagan cumplidos, Señor, me alegraré,

que me reprueben a tiempo y a destiempo, Señor, me alegraré,

Bienaventurados los que son perseguidos por causa de la justicia,

porque suyo es el Reino de los Cielos.

OREMOS

Dios mío, no soy más que polvo y ceniza. Reprime los movimientos de orgullo que se elevan en mi alma. Enséñame a despreciarme a mí mismo, Vos que resistís a los soberbios y que dais vuestra gracia a los humildes. Por Jesús, manso y humilde de Corazón. Amén.

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